La pasada clase jueves 21 de de Abril disfrutamos de la ponencia del historiador y periodista Jean-Ársene Yao, profesor de la universidad de Abiyán en Costa de Marfil. Ha escrito varios libros sobre la afrodescendencia en América latina. In-visibles, Afrodescendientes en América, Los Afroargentinos. Jean-Ársene comienza su charla con un ritmo pausado y sosegado, y no por ello más pesado a la hora de seguir su oratoria sino que le atribuye un cariz especialmente elocuente. Habla de sus investigaciones en busca de las descendencias africanas en América. Es bien conocida la presencia de esta en el Caribe, Estados Unidos y otras zonas, pero no lo es tanto en países como Chile o Argentina. Jean-Ársene explica la necesidad de una reclamación de la presencia estadística e institucional de tales minorías, ya que su no representación significa una historia mal contada, una realidad sesgada en detrimento de los que no tienen voz ni acceso a ella. En muchas ocasiones, realizar encuestas en las que se pregunta la afrodescendencia y tener una muestra que se corresponda totalmente con la realidad resulta difícil ya que existen aldeas en lugares inaccesibles. Se calcula que aproximadamente existan 250 millones de población afrodescendiente en América Latina.

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Uno de los problemas identitario de América latina es su tendencia a mirarse en el espejo de Europa y adquirir su darwinismo social, inculcando así, sobre los indígenas, la idea de progreso. Esta es una de las consecuencias de la colonización, donde el indígena se considera a sí mismo inferior. Pero en muchas ocasiones desconocen su propia historia donde indígenas y esclavos lucharon en las guerras de independencia, de modo que, normalmente no se reivindica tal papel. Otra de las consecuencias a cerca de las guerras de independencia fue el mestizaje con colonos europeos (hipogamia e hipergamia), ya que la población masculina afrodescendiente e indígena fue diezmada. Dando lugar a los términos criollo y trigueño. Con todo ello, las identidades se construyen y se miden con el nivel de negrura y blancura, atribuyendo la blancura al progreso y la superioridad.
Son bien conocidos los ritmos latinos por su sensualidad, como el merengue, la bachata, la salsa, el reggaetón, la rumba, la bossa nova, la cumbia. Asociados estos ritmos tan sexuales con la promiscuidad, y de los que emergen otros ritmos considerados más refinados como el Tango, que a pesar de su atribución a la emigración italiana tiene raíces africanas.

En definitiva, se hace relevante la necesidad imperante, llena de justicia e historia de aplicar una perspectiva reivindicativa en la educación y en el “mal saber colectivo”, donde en ocasiones se compara etnocentricamente la perspectiva propia( España) con todo un continente diverso (África). Un ejemplo de ello son las estrategias comunicativas de ONGs al jugar con la imagen triste y pobre de África. Hablamos entonces de etnoeducación.

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